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nov 21, 2012

Enviado por en Blog Resultados NBA | 2 Comentarios

Querido y estimado Chechu Biriukov

Querido y estimado Chechu Biriukov

Querido y estimado Chechu. O Don José Biriukov como te llamaba José María García. O José Biriukov Aguirregabiria, como hacía Andrés Montes, para darte un toque más español, más arraigado a nuestra tierra. ¡Menudo recibimiento ha tenido tu entrevista de “Jotdown Magazine” entre la concurrencia! Claro, he de reconocer que la entrevista es buenísima, preparadísima y brutal. Pero ahí estás tú, armando…más que polvareda, risas y simpatía por tu manera natural de hablar. No han omitido nada en ella, ni han tuneado nada. Y eso es de agradecer, y hacerlo público a sus redactores y rectores de esta ciber-publicación: con tus expresiones, tus tacos, tus frases inacabadas…queda muy atractiva. ¿Que has levantado ampollas? No lo creo. Muchos he oído que están bastante de acuerdo. Seguro que has dicho cosas que ya sabían los protagonistas implicados, porque ya se lo habrás dicho a la cara. Ahí está tu naturalidad. Y eso gusta. Eso me gusta. Retrotrae a como tú dices, una época fantástica que, si en ocasiones no se era consciente de lo bien que se pasaba, haciendo ahora juicio, te das cuenta que aquello era más rosa que amarillo, que era especial y sobre todo, si trasladamos tus sensaciones de aquella Rusia a todo el globo terráqueo, quizás tengas razón: éramos mejores personas. Pobres, pero estables.  Sin miedo al de al lado, echarle un capote o una simple sonrisa  si se tercia. Joder, el miedo que hay ahora, que ya no sólo no sonreímos, sino que nos coarta hasta para mirar al de al lado.

Recuerdo algunos periodistas tras escuchar a Charles Barkley en la rueda de prensa en la víspera de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Barcelona, que se relamían diciendo “este tío si es un chollo. Éste, da titulares. ¿Por qué en el deporte español no hay de estos?” Pues aquí apareces con tu sinceridad y tu “aje”, con el gracejo de quien no tiene tabúes. Este verano en “Tirando a Fallar” tuvimos el privilegio de entrevistarte. Y reconozco que tuviste respuestas donde yo me quería meter debajo de la mesa. Por supuesto que no estaba de acuerdo en algunas de ellas. Pero tú las dices porque las sientes y porque las viviste. Y por ello, sobre todo por lo último, no tengo derecho a rebatirlas, porque lo que yo vivía desde la tribuna, tú lo viviste en primera persona. Y amigo, ante eso… Aún así, quisiera comentarte y discrepar algunos de tus comentarios utilizando este lenguaje un poco más desenfadado con algún exabrupto inclusive, que francamente es el que me sale ante un tipo admirado como tú.

Nos hablas de aquella Rusia y de su sistema para hacer deporte. Otra cosa no tendría, pero siendo el deporte una herramienta propagandística tan estupenda, ahí se sacaban brillo. Y tú fuiste hijo de aquella manera de aprender y de trabajar que, cuando jugábamos contra los soviéticos, nos quedábamos locos de las perlas que sacaban de la manga y con esa facilidad. ¿Recuerdas que en Praga, en el Eurobasket del 81, aparece un tipo nuevo que se infló a meter canastas? Oye, que  porque estaba Kicanovic, pero aquel Valdis Valters pudo ser el mejor jugador del torneo. Y era un recién aparecido en el panorama continental. Pues lo mismo que cuando  salió Marchulenis en Atenas. Porque Grecia ganó y el milagro de Gallis era demasiado poderoso, pero lo de aquel tipo era…¡joder, los árbitros no se creían que pudiera robar  balones a dos manos de las del base rival sin tocarle y le pitaban siempre falta! ¡Incrédulos! El pobre se desesperaba. Ahora en Rusia, es otro rollo. Mira, cuando vino el CSKA Moscú al torneo de Hospitalet que emitió Canal+, estuve charlando con un fisio de los rusos que sabía hablar español. Y el tío me justificaba aquel desastre de equipo por el sistema educativo/deportivo. Ahora, con un sistema económico diferente, se ha perdido todo. Ahora van a buenas escuelas de baloncesto… los que pueden, los que tienen dinero. Y no es lo mismo. Y por eso ves los jugadores que hay ahora…¡que no sale un solo base! Que el Bykov aquel no decía nada y tanto Khvostov como el Schved son tipos complicados, quizás consentidos, a los que les pesa mucho la dirección de algo tan inmenso como la selección rusa, que uno se pone firme con oír su nombre todavía. Si no, es verdaderamente imposible entender cómo se puede perder una semifinal olímpica como hicieron.

Que te apena que a esta nuestra generación que compone la actual Selección Española se les están acabando sus actos. Y es normal. Y nos apena a todos. Porque con alguien como Pau…Chechu, ¡cómo me recuerda a Sabonis! No ha habido en Europa nada tan bueno a tu ex colega y amigo hasta que llegó Pau Gasol. Poder y saber hacer de todo sobre una pista, dominar la ciencia ésta del baloncesto, bien estudiada y aplicada, y que te salga de forma natural. Hasta en las críticas se parecen. Que a Pau lo tachan de blando como a Sabas de indolente en ocasiones hace casi 30 años. Que se aburría, decían. Eso sí, cuando había que dar el callo, uno y otro. Que yo soy céltico hasta la médula, ¿sabes? Y en una de nuestras mayores machadas, el tío te coge el rebote decisivo y te anota la canasta para tirar por tierra un séptimo partido de una finalísima . Fue la única vez que le llamé ‘cabrón’.

A un buen aficionado, Navarro le encandila. Y a un ex profesional de ésto, le  envidia y no te cuesta decirlo.  Su carácter que en definitiva, los reyes sin miedo a nada, dominan por talento y por piernas. Lo demás, pues estoy contigo, que son zarandajas. Que ni Reggie Miller ni Dejan Bodiroga eran los reyes del gimnasio. Navarro  juega con un desparpajo que  machaca hasta los sistemas de su entrenador. Los sistemas. Esos que criticas, pero que cuando alguien los sabe aplicar, como era aquel George Karl en el Madrid, eran cojonudos. ¿Te acuerdas de aquel partido de pretemporada en Talavera de la Reina, con Karl recién llegado que jugásteis frente al Fórum? ¿Cuantos sistemas había para frenar a Sabonis? Pues para tener lomo si lo pasamos a papel. A lo mejor, nos hemos equivocado, y hacemos sistemas para trazar el camino del jugador cuando lo que se trataba era de poner un puente al camino que le de la gana tomar y facilitarle así el tema. Y lo digo en nombre de entrenadores y en  nombre de aficionados, que le silbaban. Vino con 20 años de adelanto y eso, es difícil entender.

Y quizás esta versión, más simplista de las cosas, es lo que se hace en NBA. Estoy en desacuerdo contigo  con la valoración que haces de la NBA. Claro que hay partidos  tostones. Muchos. Como aquí, en nuestro continente.  Yo creo que el baloncesto mundial, en general, ha  perdido. Pero te aseguro que trabajan un huevo de personas en eso, para que aquello siga siendo tan sencillo. Y eso es en parte, lo que atrae al aficionado. Porque, ¡qué demonios, tienen los mejores jugadores del mundo! ¿Tú te complicarías? Ya lo dices: 54 puntos con Sabonis en el equipo. ¿Te acuerdas cómo estaban las gradas del Palacio? Daba pena verlas. Eso mismo.

En lo que sí te doy la razón sobre la NBA en que ya no hay intuición ni conocimiento en muchos jugadores. Ahí, amigo, la clase media ya no es tan media. Bien dices que muchos no saben leer nada. Yo no sé lo que les hacen en los institutos, que llegan a la universidad y no saben hacer la “o” con un canuto. ¿Tú te acuerdas cómo eran vuestras giras con la Selección Soviética por Estados Unidos? Claro que ganábais aquellos partidos ante equipos NCAA. Pero, ¡joder, lo que costaba! Ahora, les meteríais de 30 para arriba. Y luego tienen, algunos de ellos, el valor mal entendido y el peor consejo a su alrededor,  de pasar a la NBA después de un año entre aulas sin aprender nada. Esto no es así. Así no se funciona. Por eso veo casos como el de un niño llamado Austin Rivers, que entra a canasta y es un tirador de la hostia, pero que no ve jugada a medio metro, pasa al de al lado porque no sabe ni se atreve a hacer otra cosa, ni idea de cómo aprovecharse de un bloqueo…en fin, un desastre. Lo bueno es que es un crío y tiene hasta profesor en casa. Pero no todos tienen la misma suerte.

Hablas de la Selección Española como lo hiciste en nuestro “Tirando a fallar”. De los Juegos de Barcelona. ¡Menudo desastre! ¿Que el equipo  era una mierda? Chechu, era lo que había. ¿Que el pívot era Orenga? Lo vuelvo a repetir, era lo que había. Antonio Martín, te acordarás que se llevó aquel talegazo de Corny Thompson, que lo mantuvo lesionado unos mesecitos, que con Ferrán Martínez faltó entendimiento entre los médicos de la ‘Penya’ y de la Selección, pero que en definitiva estaba lesionado en el principio de la concentración y que Antonio decidió no convocarlo, porque no podía nadie perder días de preparación. Aunque, si hubiese sabido la que se montó después con la huelga de jugadores a poco más de dos semanas para los Juegos…Y allí tiramos con lo que  se tenía y a medio tejer. ¡Que fue la Selección de los 3 bases y 5 escoltas! A saber: Epi, Villacampa, Xavi Fernández, Herreros y tú. Epi, hecho un desastre con sus lesiones. Pero tenía que ir. Y tú, lo mismo. ¿Faltaba alguien? ¿Quién? Tú mencionas  en un comentario a Montero. Chechu, en aquel Mundobasket en Argentina que tú no estuviste, pero que te contarían, pasaron demasiadas cosas como para que volviera cierta gente. ¿Solozábal? No fue en los bases donde tuvimos problemas. Antonio Díaz Miguel estaba vendido. Funcionamos muy bien ante Croacia corriendo como condenados. Pero al final…joder, que ellos eran muy buenos y nosotros sin tipos grandes para coger rebotes y salir corriendo.

Mira, alguien veterano me dijo una vez que todo el mundo tiene derecho a chochear. Y a Antonio le pasó eso. Pero no le culpo de aquellos Juegos, aunque fuese la traca final. Sí le culpo que desde años atrás nos vendió aquello de “preparar una Selección para los Juegos de Barcelona”, cuando acabábamos de jugar fatal ante Italia, que D’Antoni y compañía nos machacaron en Zagreb’89, donde tú sí estabas. Pero no perdamos la perspectiva. Antonio fue un entrenador de la hostia. ¡De la hostia! Los italianos ni soñaban con ganar a la URSS. Y mira nosotros: les dábamos para el pelo desde 1973 con “Enanolandia”al frente. ¡Una Unión Soviética unificada! Arriesgaba y traía ideas y conceptos modernos cuando en Europa ni se sabía lo que era innovar. Y es que con aquellos jugadores, si querías ser grande, tenías que arriesgar. Corbalán bien lo sabe.

Corbalán, tío con carácter. Fernando Martín, tío con carácter. ¡Joder, Fernando Martín! Claro que era un tío limitado. Empezó tardísimo a jugar a esto. Pero ¿ves hoy día los ganchos en suspensión que él se marcaba? ¿Ves ahora ganar la posición como él hacía? Fernando no tenía tiro porque era un ’5′ en un cuerpo de 2.05. Un ’5′ puro, con las limitaciones que ello conlleva. Pero ese carisma le hacía que nadie más pisase la zona cuando él estaba, como tú bien dices. Alguno le retaba, aunque excepto Norris, salían escaldados. Otra cosa que ya no se ve en este baloncesto moderno. Tabak me contaba que el juego de pívots hoy es un juego de nenazas, que ya esos duelos en poste bajo, no se ven: que si forzar faltas en ataque, que si flopping, que si prefiero salir a 7 metros a hacer un bloqueo…¿Un pívot a 7  metros? ¿A qué? Ni idea de postear, ni idea de pasar…cosas que los de tu generación no entienden.

¡Coño, y el respeto! A tus mayores, a las estrellas. Hoy veo a un tío que puede ser importante, pero en estos momentos es un pelele de 2.15 que ya veremos si llega a serlo, hacerle gestos provocativos y retarle con el “trash talking” ese a Tim Duncan. ¡A Tim Duncan! Porque si quieres entrar en el juego de Garnett, vale. Pero, ¡de Tim Duncan! Además, creo que Garnett fue así siendo crío porque sabía que iba a ser un fuera de serie y pasaría facturas para cuando fuese “el amo” de esto. El pelele actual de 2.15, está por ver dónde llegará. Me da el pálpito que estará bien, pero no para volverse loco. El respeto no resquebrajaba equipos. Habría egos, como dices. Pero esto es otra cosa. El respeto mantenía jerarquías dentro de ellos. Y dices con amargor, que previo a operarte, te anuncian que no te renuevan en el club. Eso no es respeto. Sabías que eso en el Real Madrid nunca fue así, ¿verdad? A Santillana le van a extirpar un riñón y en la misma mesa de operaciones, como a ti, le dicen que no se preocupe, que lo renovarán tres años más. Respeto al equipo, respeto a lo que simboliza, a la entidad. Hoy día algunos aún lo mantienen.

Y ya para acabar, Chechu, decirte que ¡gracias!. Desde aquel día en que te vi en Magariños en el primer Memorial Héctor Quiroga, marcándote unos cuantos triples para completar un partidazo ante la Granarolo de Bolonia, hasta el fin de tus días como deportista. A aquellas suspensiones raras que ganaban partidos (¿recuerdas en Girona?) y rasas, a la par casi que tu compañero Linton Townes, sin contar con su perfecta mecánica. Y sobre todo, sobre todo, porque en la entrevista confiesas que el español es un tío optimista, que tenemos capacidad de recuperación y de adaptación. ¿Sabes? Es la frase más animosa que he leído en mucho tiempo. E ignorante de mí, me da subidón, ¿qué quieres que te diga?

Antonio Rodríguez en twitter: @tonystorygnba

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