Google+
sep 9, 2012

Enviado por en Blog Resultados NBA | 1 Comentario

Sin equipo, sin venta de entradas, pero llenos de dinero (Traducción)

Sin equipo, sin venta de entradas, pero llenos de dinero (Traducción)

Antonio Rodríguez nos trae este artículo que muestra de cómo la ABA todavía gana batallas a la NBA…casi 40 años después.

Antiguos propietarios en la ABA Ozzie y Daniel Silna ganan millones de la NBA

Por Richard Sandomir. Publicado el 6 de Septiembre de  2012, en el diario NEW YORK TIMES.

Durante años, fueron un inapreciable obstáculo en el histórico trato que fusionó la establecida NBA con la advenediza ABA en 1976. Los propietarios de los Spirits de St. Louis aceptaron recibir una pequeña fracción del dinero procedente de la televisión, como compensación  por no aceptarles como equipo en la unión con el resto de equipos que se mudaron de la ABA a la competición más antigua, la NBA.

Aquel trato significaba una pequeña cantidad acorde lo que la CBS estaba pagando a la NBA en aquellos días. Pero si la cantidad era discreta entonces, un término en concreto del trato era atractivo: los propietarios, Ozzie y Daniel Silna recibirían ese dinero a perpetuidad o mientras la NBA siga existiendo.

Los Spirits se pierden en la memoria, incluso para los aficionados de St. Louis. Sin embargo, la NBA sigue existiendo, manejando grandes cifras.  Y eso significa que el montante ganancial  de los Silna ha sido sustancial: 255 millones de dólares y subiendo. Pero ante trato tan lucrativo, los Silna quieren más y han acudido a los tribunales para conseguirlo.

El pasado Jueves, en un Tribunal Federal de Manhattan, los abogados de los hermanos Silna discutían si deben recibir más dinero que lo estipulado en los contratos televisivos con cadenas nacionales y regionales (por cable).  Ellos quieren una parte del dinero que la NBA recibe por la venta de sus derechos a televisiones internacionales, NBA TV, League Pass  y otros lucrativos contratos que no hubiesen podido ni imaginar en el universo televisivo de 1976. Si la juez del Distrito Federal  Loretta A. Preska falla a su favor, los hermanos Silna –Ozzie, 79 años, residente en Malibú, California, y Daniel, 68 años, residente en Saddle River, New Jersey-, recibirían algunos millones más, sin haber creado un equipo o utilizado ningún pabellón durante más de tres décadas.

“Este trato ha sido un fastidio desde que yo me uní a la liga”, se lamenta Ed Dresser, antiguo presidente del organismo NBA Televisión y nuevas tecnologías audiovisuales, que ahora dirige su propia consultoría sobre medios de comunicación. “Digamos que fue uno de aquellos accidentes de la historia”.

Cuatro de los siete equipos con los que contaba la ABA  en 1976 se fusionaron/fueron absorbidos por la NBA en 1976, pero los Virginia Squires, una ruina financiera, fueron damnificados con 3.3 millones de dólares en compensación a su desaparición. Pero si los Spirits of St. Louis no podían unirse al conjunto de equipos que emigró a la NBA, los hermanos Silna quisieron compartir lo que nunca tuvieron en la ABA: ingresos televisivos (por aquel entonces, tan solo procedentes de cadenas nacionales). Ellos consiguieron hacerse con una séptima parte (lo que les correspondía por ser uno de los siete supervivientes), del dinero generado en conceptos televisivos por cada uno de los cuatro equipos procedentes de la ABA: New Jersey Nets, San Antonio Spurs, Indiana Pacers y Denver Nuggets.

El trato comenzó a acaparar la atención pública cuando los emolumentos de los contratos televisivos comenzaron a aumentar. Los cuatro equipos supervivientes han intentado desvincularse y romper tal acuerdo, pero nunca han encontrado la manera. A principios de los 80, las franquicias mencionadas intentaron negociar una compra de tales derechos pagando entre 5 y 6 millones de dólares. Pero no lograron su propósito. Ellos ofrecieron una cantidad sustancialmente mayor a finales de los 90, pero los Silna rechazaron cualquier oferta.

Donnie Walsh, siendo presidente de los Indiana Pacers, dijo en 2003 que intentar negociar con los hermanos Silna era como “clavarse una daga en el corazón”, recordando que cada temporada pierden una séptima parte de los beneficios televisivos. Walsh, el día de la vista, el pasado Jueves, no quiso hacer declaraciones.

En la temporada 80-81, la primera campaña en que los hermanos Silna iban a recibir la primera compensación, cobraron 521.749 dólares, acorde con los documentos archivados de la NBA. En la temporada 2010-11, ellos recibieron 17.450.000 dólares. El último convenio con la NBA, con ESPN y TNT, está valorado en 7.400 millones de dólares para los próximos 8 años. En breve, el total que recibirán los Silna, se equiparará a los 300 millones de dólares.

La ABA tenía 7 años de existencia cuando los Silna –propietarios de un negocio de textiles en New Jersey, especializados en fabricar poliéster-, compraron los Carolina Cougars y los trasladaron a St. Louis en 1974. La ABA, creada para competir con la NBA, en realidad tenía como única meta acabar fusionándose con  ella.

Extracto del libro “Loose balls” (escrito por Terry Pluto): “Cuando la ABA cerró, los Spirits de St. Louis tenían un quinteto titular con Marvin Barnes, Caldwell Jones y Moses Malone, con Don Chaney y Freddie Lewis en el backcourt. En el banquillo contaban con M.L. Carr y Ron Boone. Los Spirits también tenían a Lonnie Shelton firmado para la siguiente temporada. Y todavía ese equipo ni tan siquiera consiguió un puesto de playoffs y tuvieron un récord de 35-49, lo que dice bastante de ellos. Era un equipo de nombres y leyendas. Fly Williams y Maurice Lucas también vistieron sus colores. El presidente del equipo era Harry Weltman, el general manager de los New Jersey Nets desde 1987 a 1990. Los entrenadores eran hombres respetados en el mundo del baloncesto –Rod Thorn, Bob MacKinnon y Joe Mullaney-. Aún así, en sus dos temporadas, los Spirits ganaron pocos partidos (67-101 fue el récord total), y arrastraron a pocos aficionados. Tuvieron su momento de gloria en los playoffs de 1975, cuando derrotaron de forma sorprendente a los vigentes campeones, los New York Nets, en primera ronda. Sin embargo, fueron posteriormente derrotados 4-1 por los Kentucky Colonels”.

Harry Weltman (Presidente de los Spirits): “Conocí un par de hermanos del área de New York, Ozzie y Daniel Silna y su abogado, Donald Schupak, que estaban interesados en entrar en el negocio del baloncesto, preferentemente la NBA.  Yo conocía al comisionado de la NBA, Walter Kennedy desde hacía un tiempo, y Kennedy me dijo que les remitió a los Detroit Pistons, puesto que estaban disponibles. Esto era en 1973. Yo aposté que estos hermanos comprarían los Pistons, porque yo pensaba que era una gran inversión. Los Pistons querían 5.1 millones de dólares, mientras que los Silna ofrecían 4.75. Ahora suena como que ambas partes llegarían a un acuerdo, porque ambas cifras eran muy próximas. Pero los Pistons no estaban por rebajar ni un céntimo. Era un precio no negociable. Y los Silna se plantaron en esos 4.75. Los Pistons llegaron a los playoffs esa temporada y seis meses después, yo les aconsejé que aún seguían en venta. Únicamente, que ahora valían 8.5 millones.

En ese momento, el grupo aún quería un equipo de baloncesto, pero la NBA les parecía muy caro. Así que miraron en la ABA y pusieron sus ojos en los Carolina Cougars. Tedd Munchak aún era el propietario de aquel equipo, pero él estaba en proceso de desmantelarlo. Había perdido a Billy Cunningham, que volvió a Philadelphia. También había vendido a Mack Calvin y Steve Jones a Denver y a Ted McClain a Kentucky. Así que, los Silna compraron los Cougars por 1.5 millones, 500.000 dólares en efectivo y el millón restante, a plazos. Decidieron mudar el equipo a St. Louis, porque era la ciudad más grande de Estados Unidos sin un equipo de baloncesto profesional”.

La ABA instigó a la NBA a una guerra salarial. Desechó el tradicional balón naranja por el tricolor balón de playa blanco-rojo-azul. Implantaron la línea de 3 puntos e inventaron el concurso de mates en el All Star Game. Jugadores como Julius Erving, Connie Hawkins o George Gervin jugaban un estilo libre y alocado que reflejó un estilo propio, una contracultura que se alejaba mucho al estilo visto en los pabellones de la NBA. Los equipos cambiaban de ciudades como lo hace una furgoneta y sus nombres cambiaban con frecuencia.

Mike D’Antoni, en lucha por un balón junto a David Thompson

Los Silna gastaron mucho dinero en tener un buen equipo lo más rápido que ellos pudiesen” recuerda Rod Thorn. “Ozzie era quien llevaba la voz cantante y ambos estaban muy involucrados. Eran grandes aficionados e iban a multitud de partidos”.

El speaker y comentarista del equipo era un chaval llegado de la universidad de Syracuse, Bob Costas (auténtica eminencia e icono entre los narradores deportivos en Estados Unidos).

Bob Costas: “En Septiembre de 1974, tuve una llamada de Roger Holstein, que era el director de nuevas promociones de los Spirits. Él estudió en Syracuse conmigo. Roger recordó que yo había cubierto algunos deportes en la emisora de radio del campus, WAER. Me habló sobre los Cougars, que se mudarían a St. Louis y que estaban reestructurando la organización y que necesitaban un narrador para sus partidos, que se radiarían en la KMOX. Yo conservaba tan sólo una cassette de un partido de baloncesto, un Syracuse-Rutgers, de mi segundo año de carrera. Escuché la cinta y no había momentos “estelares”, la verdad. Así que hice un compactado de 10 minutos, montando jugadas de la primera parte, con jugadas de la segunda a continuación, volviendo a jugadas de la primera parte nuevamente…Era un sin sentido aquello. Sonaba como un chaval de colegio. Pero es que sonaba a lo que realmente era. Aquella cinta fue a manos de Rudy Martzke, que tenía en una caja más de 200 cintas. Y ahí fue cuando mi ángel de la guarda se acordó de mí. Holstein llevó a comer a Weltman y le puso la cinta mientras comían. Ellos no tenían jugadores, no tenían entrenador y quedaba poco para comenzar la temporada. De todas formas, Roger sentó a Weltman y le dijo: “Harry, tienes que escuchar esto”.  “Este chico es bueno. ¿Quién es?” le contestó. Con eso, no es que consiguiese el trabajo, pero sí que entré en un grupo selecto de 10 elegidos”.

Los Spirits eran afortunados en reunir en sus gradas a unos cuantos de miles de aficionados. Una vez, dice Costas, anunció una entrada de 848 espectadores, cuando lo más probable es que no llegaran ni a 400 las personas dentro del recinto. Cuando los Spirits eliminaron a los New York Nets en los playoffs de 1975, recuerda Costas que era “como ganar el título de campeones. Recuerdo a Ozzie y Danny corriendo por los vestuarios, en las duchas, como dos niños”.

Mate de David Thompson. Se puede apreciar en las gradas la afluencia de público

Casi cuarenta años después, los Silna son recordados por un inteligente pacto que aún sigue enriqueciéndoles. Sin embargo, no todos sus negocios han sido lucrativos. Ellos fueron víctimas del masivo fraude de Bernard L. Madoff. Daniel confesó que ellos perdieron todo lo que tenían invertido con Madoff, aunque no dijeron cuanto. El defensor de las víctimas en los pleitos contra Madoff y parientes, afirman que perdieron 24 millones, tanto en dinero invertido más las ficticias ganancias.

Daniel Silna y Donald C. Schupak, el abogado que negoció los contratos de televisión con los equipos de la ABA, tras la vista del Jueves, están tratando si en unos documentos de hace 36 años se contempla las nuevas fuentes de ingresos televisivos no inventados en 1976.

Aunque tras la vista, ambas partes mostraron pocas emociones, la juez Preska otorgó más tiempo a la NBA para elaborar más el caso. Sin embargo, sus comentarios parecen indicar que se decantará por los Silna, dos hermanos que podrían ser los propietarios más avispados e inteligentes que la NBA  jamás tuvo.

P.D.: Aún más sorprendente es la situación y la tajada que sacaron los hermanos Silna tiene mérito, tras el cruel y brutal “peaje” a la que la NBA obligó pasar a los cuatro supervivientes de la ABA cuando ingresaron en la liga. Aquí van algunas de aquellas lindezas:

- Cada equipo de la ABA tuvo que pagar 3.2 millones de dólares como “bienvenida”. La mayoría de ellos tuvieron que vender a sus estrellas, para hacer frente a tal pago. El caso más sonoro fue Julius Erving, que tuvo que ser vendido a los Philadelphia 76ers.

- Los equipos de la ABA no recibieron dinero de los contratos televisivos en sus primeras temporadas (por eso, los Silna comenzaron a cobrar su tributo a partir de la 80-81).

- Los Nets pagarían a los Knicks 4.8 millones de dólares de indemnización, en concepto de “invasión de territorio” a los neoyorquinos.

- Los equipos de la ABA no entraba en la selección del draft de 1976. Sin embargo, los equipos de la NBA hicieron otro draft paralelo, para adquirir aquellos jugadores de la ABA que no pertenecían a los cuatro equipos emigrados. El número 1 de aquellas elecciones fue Artis Gilmore, jugador de los Kentucky Colonels hasta ese momento, elegido por Chicago Bulls.

Fuente original:

http://www.nytimes.com/2012/09/07/sports/basketball/former-aba-owners-ozzie-and-daniel-silna-earn-millions-from-nba.html?pagewanted=1&_r=1

Traducción: Antonio Rodríguez (@tonystorygnba)

 

468 ad
Plugin from the creators of Brindes :: More at Plulz Wordpress Plugins